Todo lo necesario para tu privacidad y un acceso estable a internet, sin renunciar a la velocidad.
Un protocolo de cifrado moderno: más rápido y fiable que las alternativas antiguas.
Si la conexión VPN se cae, el tráfico se bloquea: tu IP real no se filtra.
Las consultas DNS siempre viajan por el túnel cifrado, nunca por tu operador.
La aplicación activa la VPN sola cuando te conectas a una red pública sin protección.
Un toque y la aplicación busca el servidor con menos latencia y menos carga.
Servidores en Europa, Norteamérica y Asia: elige la ubicación que te convenga.
No guardamos tu historial de navegación, ni las consultas DNS, ni el contenido del tráfico.
Una cuenta: móvil, portátil, tableta y router a la vez.
Una IP personal y fija para los servicios que exigen entrar siempre desde el mismo sitio.