Una vez al día cada uno de nuestros nodos, en Ámsterdam, Fráncfort, Estambul, Tokio y Hong Kong, abre una veintena de servicios populares y anota qué respondió y en cuánto tiempo. No es un relato de informes ajenos: es lo que medimos nosotros mismos, con fecha y lista de puntos.
Cinco puntos son cinco puntos, no un mapa del mundo. Abajo se explica qué se deduce de ello.
En la fila, un servicio; en la columna, uno de nuestros servidores. En la celda, lo que el servicio respondió a ese servidor: el código de estado y la latencia, o el motivo por el que no hubo respuesta. Hay que mirar la fila entera, no una celda suelta.
| Qué hay en la fila | Qué significa |
|---|---|
| 200 en todas partes | el servicio está vivo y accesible desde todos los sitios donde tenemos ojos |
| 403 en todas partes | el servicio rechaza las peticiones desde centros de datos: no es un bloqueo, es su propia regla |
| un punto calla, el resto 200 | el cuadro más informativo: así se ve un bloqueo regional |
| un punto varias veces más lento | una mala ruta desde ese nodo, no una avería del servicio |
Aquí no aparece la palabra «bloqueado», y no es cautela en la redacción, es precisión. Nuestro nodo está en un centro de datos, y el filtrado está montado en el camino hacia el internet doméstico y móvil: puede actuar para un residente del país y no actuar para un servidor en ese mismo país. Lo contrario también ocurre. Por eso la tabla responde a «qué ve nuestro servidor desde allí», no a «qué ve una persona desde allí», y lo segundo no se deduce directamente de lo primero.
El cuadro resumido por países, compilado de fuentes abiertas, está en el mapa de bloqueos. Comprobar tu propio sitio desde estos mismos puntos, aquí.
Si en la tabla está vivo y a ti no te abre, el problema está en el camino hasta él. Eso es exactamente lo que arregla una VPN.
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